La Salud, un negocio que fomenta la desigualdad

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Por Llaniris Espinal

La salud es uno de los negocios más lucrativo del mundo y en la República Dominicana se ha convertido en el mayor creador de desigualdad, posiblemente, por eso el sistema de salud pública no avanza frente al gran negocio que representan los sistema de clínicas y hospitales privados.

La salud es lo más importante en la vida de un ser humano, pues hablar de salud es hablar de la vida misma, pues quien carece de salud, carece de los elementos esenciales para disfrutar el breve espacio que transitamos por el mundo terrenal.

No obstante, el desarrollo de la humanidad ha mercantilizado todo, desde el nacimiento hasta la muerte y es ahí  donde inicia el proceso donde todo tiene un precio y donde crecen las desigualdades.

La historia nos dice que en nuestro país se han hecho varios intentos por cambiar la realidad que nos hunde en materia de salud, pero hasta la fecha todos han sido un fracaso para la población y un triunfo para los comerciantes de la medicina y empresarios que nada tienen que ver con este tema, pero que si le ha sido útil para agrandar sus arcas.

¿Es la constitución de la República Dominicana garantía de derechos para su población? 

Si observamos la realidad que vive la sociedad dominicana en materia de salud podemos gritar fuertemente que en nuestro país se vulnera ese derecho, que plasmado en nuestra carta magna en el artículo 61 dice ‘’ Toda persona tiene derecho a la salud integral’’. Lejos de esa realidad se siguen elaborando leyes que cada vez hacen más desigual los derechos de la población.   

Ley 87-01 un traje hecho a la medida de los comerciantes de la salud en República Dominicana. 

Los  artículos 4 y 5 de la ley 87-01 hacen referencia a los derechos y deberes en materia de salud de  los afiliados a este régimen de desigualdad.  Pero en los mismos solo vemos cumplir los deberes de los de ciudadanos. Religiosamente cada mes debemos hacer el pago a la llamada seguridad social, una parte la paga el empleador y la otra el empleado, para luego recibir un servicio a media o a menos. Si el plan al que puedes acceder es el básico debes tener pendiente que pronto te quedaras sin cobertura, lo que significa que tus cuentas bancarias quedaran vacías y de igual manera tendrás que recurrir al inhumano servicio de salud pública.

 Así se expresa la población 

 Con la intención de dar a conocer a profundidad lo que padece la población dominicana nos dirigimos a dos centros de salud de la ciudad de Santiago, uno brinda servicios públicos y otro privado, en los mismos abordamos varios usuarios.

Mercedes Santos Usuaria del Hospital José María Cabral y Báez: Soy viuda, tengo problemas cardiovasculares, no tengo empleo, mi esposo murió de cáncer recientemente, como usted entenderá mi situación no se la deseo a nadie.    

‘’Tengo tres años visitando este hospital, no porque me guste, ni porque reciba las mejores atenciones’’ así habla con lágrimas en los ojos. Cuenta que viaja desde el municipio de San José de Las Matas hacerse sus chequeos médicos, explica que su situación económica es tan precaria que muchas veces no tiene para pagar un pasaje, agrega que lo peor de todo es que muchas veces cuando acude a la cita médica se encuentra con que el médico no asistió a la consulta lo que implica solicitar una nueva cita.

Pregunta: ¿Las citas médicas que tiempo tardan? 

  Mercedes: Una nueva cita muchas  puede tardar  hasta tres meses.

Pregunta: ¿Los medicamentos que le indican los encuentra en la farmacia del pueblo?

 Mercedes: Son muy pocos los medicamentos que se encuentran, la mayoría de veces debo acudir a las farmacias privadas,  los medicamentos están por las nubes, resulta una pesadilla enfermarse en nuestro país

Mercedes agrega que  un seguro del gobierno (SENASA) no significa ninguna garantía, al contrario siente que se quiere disfrazar la realidad porque al fin todos pasaran por la misma situación de vulnerabilidad de sus derechos.

 Consulta al señor Juan Núñez, usuario del sector privado, clínica Corominas, el mismo dice visitar el centro de salud dos veces al mes por motivo de padecer una diabetes crónica lo que hace que tenga que dar mayor seguimiento a su salud.

Juan Núñez nos cuenta que desde que se le diagnostico dicha enfermedad él y su familia no han tenido paz. Agrega que es trabajador de Zona Franca (sector textil). ‘’Como usted imaginará tengo un salario de miseria’’ lo que dificulta sobre llevar esta situación. Un seguro privado que solo me cubre 8,000 pesos al año, en mi caso lo agoto en los primeros tres meses del año y si a eso le agregamos que la diferencia de cada consulta es 1500 pesos es como para volverse loco.             

El señor Juan Núñez en un momento de desesperación dice; quisiera que alguien me explique a que es que llaman seguridad social. 

Doctor Rafael Pimentel médico epidemiólogo

 En consulta con el Dr. Pimentel quien   trabaja para el sector público, al ser abordado sobre la situación que vive el país en materia de salud nos manifiesta lo siguiente; la poca inversión por parte del gobierno hace que la vulnerabilidad que se vive en los hospitales públicos sea cada vez más evidente, enfatiza que de no crearse políticas públicas que vayan dirigidas a trabajar la salud desde una perspectiva preventiva, sacar la politiquería del ministerio de salud, crear condiciones que nos ajusten a los nuevos tiempos (tecnología), el sistema puede terminar de  colapsar.

Alba Reyes coordinadora nacional de La Alianza por el Derecho a la Salud (ADESA)

 Alba Reyes, dice sentir indignación frente al empeoramiento de la crisis del sistema sanitario, cuyas dolorosas consecuencias las sufrimos cada día la inmensa mayoría del pueblo dominicano. Resalta ‘’ Se trata de una crisis vieja que no da señales de mejoría y que se traduce en la negación de uno de los derechos fundamentales y universales’’. Agrega que el Estado continúa implementando un modelo sanitario centrado en la enfermedad y encaminado a la privatización de la salud, convirtiéndola en una fabulosa fuente de negocio del que se lucran empresas elites nacionales y extranjeras, se abandonó la estrategia de atención primaria en salud y por tanto ya ni se habla de promoción de una vida sana, ni de educación en salud y tampoco se invierte en prevención de enfermedades.

La líder activista defensora de los derechos humanos dice que el sistema necesita de una gran transformación por lo que, desde ADESA se propone un pacto político y social basado en promover un reordenamiento o reforma legal e institucional del Sistema Nacional de Salud y de Seguridad Social. Incrementar la inversión en salud a 4.5% del PIB.      

El Estado debe promover la eliminación de las ARS y las  AFP por ser promotoras de desigualdad y corrupción. De igual manera se debe aumentar  la inversión en salud pública, la salud privada debe ser una opción no un privilegio.

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