Agua en Wall Street: anuncio de especulación que debe preocupar a todos

Agua en Wall Street: anuncio de especulación que debe preocupar a todos

Por Altagracia Paulino 

 

El siete de diciembre no podrá ser olvidado por los que estamos y mucho menos por lo que vienen detrás de nosotros.

Ese día se hizo el anuncio que borró el principio con el que nos dieron las primeras lecciones de solidaridad: “a nadie se le debe negar un vaso de agua”; que viene de la enseñanza cristiana de “dar de beber al sediento”. Ese día se informó que “el agua comienza a cotizar a futuro en la bolsa de valores de Wall Street”.

Los principales diarios del mundo se hicieron eco de la noticia y los analistas políticos y financieros han pasado los días siguientes tratando el tema, aunque para muchos no es muy relevante porque la pandemia y otras importantes informaciones han opacado la que debiera ser la noticia más trascendente para toda la humanidad, estando de por medio la vida de miles de millones de seres de este planeta.

Resulta que tres días antes, el relator especial saliente para los Derechos Humanos al Agua y Saneamiento de la ONU, Leo Heller, rindió su informe ante el Consejo, en el que destacó la gran diferencia entre la gestión pública y la privada respecto al agua como garante de los Derechos Humanos fundamentales.

Explicó que el tema del derecho humano al agua no debe ser planteado desde el punto de vista ideológico, y advirtió sobre la obligación de los Estados de usar el máximo de los recursos disponibles para garantizar el agua como derecho, la rendición de cuentas y la participación de los ciudadanos bajo el principio de “no dejar a nadie atrás”.

El nuevo relator de la ONU para el Derecho Humano al Agua, el economista Pedro Arrojo, también se ha pronunciado tras el anuncio de Wall Street y la venta a futuro del agua, tal como ocurre con el oro, el petróleo y otros insumos que no son indispensables para la vida.
Dijo que el agua debe protegerse global y localmente para asegurar la disponibilidad actual y futura y una distribución equitativa bajo un control democrático porque el agua es un determinante del desarrollo económico, y que no debe considerarse una mercancía.

¿De qué agua se trata la que está en venta hacia futuro? Del recurso esencial, insustituible, limitado y frágil que debe ser considerado como un bien común de dominio público, reconocido como Derecho Humano, por el papel primordial de las personas y asegurar otros derechos para el bienestar.

Arrojo precisó que la llamada racionalidad del mercado no es la más apropiada para gestionar el recurso donde los principios y valores éticos, incluida la sostenibilidad económica y social tengan que ser tenidas en cuenta a la hora de valorar, planificar y distribuir el bien.

Las publicaciones sobre el recurso se refieren principalmente a la nota especulativa que trae consigo el anuncio y el riesgo de la exclusión del mismo, en cuanto a la satisfacción de las necesidades humanas y sus derechos vinculantes como la salud, la alimentación, la sostenibilidad de la vida y la dignidad.

Otros medios han coincidido en que el anuncio de Wall Street es un futuro de escasez, que abre la puerta a la especulación como ocurrió en la crisis del 2008.

Los grandes incendios forestales en California, donde se contempla la primera venta a futuro del agua; en la Amazonia, pulmón del mundo, donde también hubo incendios hace dos años, y los de Australia al inicio del 2020, han generado pobreza hídrica que, junto al cambio climático, son una gran amenaza para la vida en nuestro planeta azul.